miércoles, 11 de mayo de 2011

Recursos maritimos y ecosistemas costeros

Sabemos que los dos van agarrados de la mano, son complementarios.
La zona marítima mexicana consta de poco más de 11,000 kilómetros de litoral, de los cuales, alrededor del 68% corresponde a las costas e islas del Océano Pacífico y del Golfo de California, y 32% a las costas, islas y cayos del Golfo de México y del Mar Caribe. Además, esta zona marítima cuenta con 500,000 kilómetros cuadrados de plataforma continental, con 16,000 kilómetros cuadrados de superficie estuarina y con más de 12,000 kilómetros cuadrados de lagunas costeras. Esta zona costera proporciona al país una riqueza extraordinaria.

Como ya se ha señalado, la ubicación geográfica de México, entre las influencias oceánicas del Atlántico centrooccidental y del Pacífico centro-oriental, explica buena parte de su enorme diversidad biológica y ecosistémica. La amplia gama de recursos y ecosistemas costeros con que cuenta significa que, en términos de litorales y superficie marina, México es el décimo segundo país mejor dotado a nivel mundial.

Las zonas costeras mexicanas constituyen una extensa área con grandes posibilidades de aprovechamiento sustentable derivadas de la riqueza de sus aguas y de sus ricos ecosistemas lagunares. En el Pacífico centronorte, el Golfo de California, el Pacífico sur, el Golfo de México y el Caribe mexicano se encuentran ecosistemas lagunares costeros muy ricos en biodiversidad marina, aunque muchos de ellos son sumamente frágiles.

En la franja costera del Golfo de México y el Caribe mexicano hay 31 lagunas, extensas superficies pantanosas hacia el sur y desembocaduras de los ríos más caudalosos del país que, por lo general, forman barras arenosas. La abundante vegetación costera se conjuga con también exuberantes manglares. En la parte sur del Golfo, los depósitos aluviales originados en las corrientes de agua de los ríos Grijalva y Usumacinta desempeñan funciones ambientales muy importantes.

Esta zona costera es rica en anfibios tales como cecilias, salamandras y anuros; y en reptiles tales como tortugas, lagartijas, serpientes, anfisbénidos y cocodrilos. Actualmente, en ella hay 11 playas de anidación de tortugas marinas que cuentan con cierto control de depredación por actividades humanas. En esta región hay tres reservas naturales: Rancho Nuevo en Tamaulipas, Ría Lagartos en Yucatán y la Isla Contoy en Quintana Roo.

En el país se reconocen 45 especies de mamíferos marinos, órdenes Ceteacea y Sirenia, de las cuales, el 51 y el 36 por ciento, respectivamente, se localizan en esta región. La falsa orca es exclusiva del Mar Caribe; y el delfín risso, junto con las ballenas franca, minke, azul y la orca, además de existir en el Pacífico norte se encuentran en las aguas del Golfo. Otros mamíferos marinos de esta zona costera son las ballenas piloto, ballena gris (que migra en invierno hacia las lagunas de la costa pacífica de Baja California), ballena de aleta corta, orca pigmea, jorobada y cachalote pigmeo, junto con los delfines negro, moteado y tornillo.

Nuestros bosques

http://www.youtube.com/watch?v=mvzPI5t4cFI

Administración de los bosques

El estudio científico de los bosques se denomina ecología forestal, mientras que su administración por lo general es conocida como silvicultura, normalmente con el fin de extracción de recursos sostenible. Los ecólogos forestales se especializan en los patrones y procesos del bosque, generalmente con el objetivo de aclarar las relaciones de causa y efecto. Los silvicultores por lo general se enfocan en extraer madera y en la silvicultura, incluyendo la regeneración y el proceso de crecimiento de los árboles.
Los bosques pueden ser alterados cuando suceden hechos como la tala de árboles, los incendios forestales, la lluvia ácida, los herbívoros, o las plagas, junto con otras cosas, provocando un daño. En los Estados Unidos, la mayoría de los bosques han sido históricamente "atacados" por los humanos hasta puntos muy altos, aunque en los últimos años las prácticas silvícolas han mejorado, ayudando así a regular el impacto. Pero de todos modos el Servicio Forestal estadounidense (United States Forest Service) estima que cada año se pierden cerca de 1,5 millones de acres (6.000 km²) de los 750 millones (3.000.000 km²) que hay en la nación.

viernes, 15 de abril de 2011

Imagenes de Bosques

Principales amenazas para los bosques.

Clasificación de los bosques.



Los bosques pueden clasificarse de diferentes maneras, y en diferentes grados de especificación. Una forma, es determinar el ecosistema en el que existen, junto con la longevidad de las hojas de la mayoría de los árboles (sea de hojas perennes o caducas). Otra clasificación se establece por la composición predominante de los bosques, de tipo de hoja ancha, coníferas (pinos), o ambos.
La Fisionomía, clasifica los bosques por su estructura física total o etapa de crecimiento. Los bosques pueden también ser clasificados más específicamente por las especies dominantes presentes en los mismos.
Desde el punto de vista de su historia y grado de alteración, los bosques pueden ser clasificados en:
  • Bosques primarios: También llamados nativos; son los que no han sufrido intervenciones antrópicas. Los bosques naturales sólo tienen los patrones originales de la biodiversidad. Esta biodiversidad y sus procesos no han sido afectados por los humanos con una frecuencia o intensidad que se pueda considerar grave.
  • Bosques antropogénicos, sí han sido afectados por los humanos con una frecuencia o intensidad suficiente para marcar grandes cambios en los patrones del bosque. A menudo, en estos tipos de bosques se encuentran especies exóticas.

RECURSOS MARINOS. (FLORA Y FAUNA)


La flora y la fauna representan los componentes vivos o bióticos de la naturaleza, los cuales, unidos a los componentes no vivos o abióticos, como el suelo, el agua, el aire, etc., conforman el medio natural.
Entre la flora y la fauna existe una dependencia muy estrecha, basada en leyes naturales que rigen la estructura y funciones de las asociaciones de seres vivos.
Las relaciones de alimentación, o relaciones tróficas, determinan las llamadas cadenas alimentarias, en las cuales los animales herbívoros (los que se alimentan de plantas y otros organismos vegetales) constituyen el alimento básico de otros grrupos de animales que, a su vez, servirán de alimento a otros.
Esto trae como consecuencia que la disminución en número o la desaparición de uno de estos eslabones de la cadena, por causas naturales o por la influencia del hombre, ponga en peligro todo el sistema, al romperse el equilibrio que caracteriza las relaciones entre el medio biótico y abiótico de la naturaleza.
Por esta razón, el hombre debe estudiar las relaciones y las leyes que determinan este equilibrio, y convertirse en su máximo protector, ya que, en sentido general, todas las afectaciones que sufre el medio natural repercuten de uno u otro modo sobre él.
La flora y la fauna representan recursos naturales renovables, de gran importancia para el hombre. De la flora proviene una gran parte de los alimentos y medicamentos, así como la materia prima para la industria textil, maderera y otras.
A través del tiempo, el hombre, en su lucha por dominar la naturaleza, aprendió a usar las plantas y los animales para subsistir; de ellos obtenía alimentos, vestidos y fuego para calentarse. Pero, a medida que las comunidades fueron creciendo, fueron aumentando de igual modo las necesidades de alimentos, y, por consiguiente, la utilización de la flora y la fauna se incrementó hasta niveles muy por encima de las capacidades de regeneración de la naturaleza.
Por este motivo, desaparecieron grandes mamíferos, que fueron exterminados por el hombre. Tal es el caso de los mamuts y de otras especies de animales.
Actualmente, el desarrollo de la sociedad atenta de igual forma contra las especies de animales y vegetales, en aquellos países sometidos a la explotación desmedida de los recursos naturales.
El desarrollo de la agricultura hace que se incrementen las áreas de cultivo, en detrimento de las áreas naturales, lo cual hace que desaparezca también un gran número de especies de plantas. La fauna, que encuentra en estas áreas naturales su hábitat, es decir, el lugar donde vive y se desarrolla una especie animal o vegetal, se ve cada vez más amenazada al tener que buscar otras áreas donde satisfacer las necesidades vitales.
El desarrollo de la industria, que con sus desechos contamina el medio, afecta de igual forma el medio natural y, por consiguiente, a los sistemas vivientes que en él habitan.